12 enero, 2013

Los únicos

 
 
rosenfeld,
 

Nosotros, el ganado, los de "a pié", los cansados, tendremos que desprendernos de algo más temprano que tarde, aunque no queramos, aunque no nos guste. Nosotros, los buenos, los inocentes, los desesperados, tendremos que cambiar y dejar atrás todo lo que aprendimos, todo lo que ahora escuchamos. Nosotros nos hemos dejado robar hasta la rebeldía de la que presumíamos, y hemos entrado en el juego del manipulador que manipula, ¡si! buen manipulador será.
Y ahora no nos queda otra que volver a empezar, dejándolo todo atrás, porque ya no tiene sentido continuar. Nosotros somos los que empezamos, porque somos los únicos que tenemos infinitos sueños de felicidad.
 
¡Grítalos!

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