27 marzo, 2013

La ventana



 




De noche, paseando por las calles mojadas, escondía el mentón entre sus solapas levantadas y miraba al suelo, triste y mudo testigo de sus pensamientos. Entonces cuando la melancolía se adueñaba de su calor alzaba sinuoso la mirada buscando las luces de las ventanas. Tras las ventanas cerradas yacen los sueños equivocados, los engaños, los miedos. Las vidas maltratadas por un mundo tan cruel como eterno. Soledades enmarcadas en busca de la única palabra, niños asustados, viejos asustados. Y tú.
   Una de esas noches, de esas en las que los gatos maullaban a su paso, una ventana se encendió. Lejana como el día se abrió en un incendio de madrugada. Una pequeña sombra de allí volando salió, planeando entre las lágrimas del cielo al borde de sus pies se posó. Era un sombrero que parecía sonreír, y mientras él se lo ponía escuchó: "es para tu corazón"


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada