15 marzo, 2013

Pájaro

 
 
 
 
Harvey Ver
 
 
 


Fue una madrugada cuando di el primer paso de mi vida. Yo estaba a punto de caerme, ¡me temblaban tanto las varitas! Había planeado no moverme, guardar el equilibrio por superar el miedo. Ni respirar quería. Pero me estaba ahogando tanto. La brisa me hacía cosquillas y no lo pensé. Allá que me fui con la boca de par en par. Pasito a pasito dejé de planear. Eso es lo que dicen de mí, que no hago planes. Dicen que lo único que hago es improvisar. Y tienen razón. Improviso para planear en picado sobre ese mar de estrellas que anida en tu corazón.


 

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