07 agosto, 2014

Viajeros (maletas III)







© 2014 Nicolas Bruno






En su maleta llevaba una canción. La canción que imaginó al descubrir, que la vida es una revolución imparable. Por compartirla echó a andar, pero cuando la realidad de lo vivido deja paso al existir, suenan los sonidos diferentes. A su alrededor las paredes de aire cambiaban su música. Paredes que transportan los gritos de las guerras y recogen escalofríos de dolor; o que acunan la tensa calma del amor con sus ritmos acompasados. Viajó entre paredes sonoras de aire  sobreviviendo temporales, agujeros, voces siniestras, trinos, olas, amores, desamores, y bandas sonoras maestras. Pero ya estaba muy lejos cuando comprendió que habría preferido quedarse. Ese -tan- lejos, que al volver la vista atrás, solamente los recuerdos se ven. Los recuerdos que se transforman en sueños de realidad. En su maleta la canción que imaginó al descubrir, que la vida es una revolución imparable.