14 noviembre, 2014

Soy un animal



Eduard Dzerzhanovsky
Me and my shadow(Я и моя тень) by Eduard Dzerzhanovsky
 
 
 Soy un depredador poderoso.
   Camino con mucho cuidado por este prado cerrado en el que vivo. Hay montículos blandos tras los que me escondo; hay plantas colgantes con las que me tapo; hay juguetes blandos, llenos de nubes de aire, con los que me froto.
   Sé moverme despacio, con sigilo. Puedo quedarme quieto como una flecha durante "largos" segundos. Puedo mover mis patas lentamente, y antes de apoyar cada una de ellas en el suelo, casi sin mover el aire, puedo continuar o volver a parar.
   Sí, soy poderoso. Y Me gusta cazar.

   Ha llamado mi atención desde el primer momento. Estoy atento a todos sus movimientos. Tengo la ventaja de que no me ha visto. Es una hembra, sin duda lo es. Está poniéndose linda, chupeteándose bajo este sol que le brilla en el pelo. Puedo olerla. Su olor se impregna con fuerza sobre mis bigotes y viaja por el aire hasta mi prado. ¡Pequeña, qué bien hueles!

   Algo dentro de mí está pasando, me estoy agitando, pierdo las fuerzas , me siento, la miro, la llamo. Esta hembra me ha enternecido tanto que ahora prefiero jugar a ser un devorador sexual con ella. Si muevo las caderas de un lado a otro, quizás se dé cuenta de mi presencia. ¡Hola muñeca, estoy aquí! ¡Ay, que sigue ensimismada con su lengua!
   Haré esos ruiditos mimosos con la garganta que nunca me fallan. Saltaré a su ventana y, cuando esté sobre ella, morderé ese cuellecito primoroso que tiene. La abrazaré con mis potentes garras para que no se me escape y entonces...
   Entonces me quitaré este doloroso picor que me ha entrado, ¡que me duelen tanto los cataplines que hasta oigo campanas!

–Hola cariño, ¿Cómo ha ido todo?

–Pues mal, ¿cómo va a ir? casi me da un soponcio cuando lo he visto salir de la consulta en brazos del veterinario, Aún sigue adormilado.

–A mí tampoco me gusta, pero teníamos que hacerlo.

–Ya, pero siempre me toca a mí hacer estas "atrocidades".

–Te prometo que la próxima vez que tengamos que ir lo llevaré yo. Por cierto, ¿quieres que lleve una pizza para cenar?

–¡Qué gracia tienes! como si castrar al gato fuese una de esas cosas que se hace cada tres meses. Pobre animal. Parece que está soñando. Espero que, al menos, sea un sueño plácido. Para mí con champiñones y extra de queso.
 
 
 
 
 
 
 
 

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